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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Comida rápida: sueldos de casi dos millones y adicionales que pueden estirar el bolsillo

La escala de la rama Servicios Rápidos del Convenio 329/2000 fija un piso cercano al millón de pesos y un techo de $1.863.345, al que se suman premios por presentismo, antigüedad, nocturnidad y zona fría. Cuáles son los puestos mejor pagos y cómo se compone el haber final.

Por Paula CondoríEconomía y producción · · hace 1 d
Comida rápida: sueldos de casi dos millones y adicionales que pueden estirar el bolsillo

Un empleado de comercio de la rama Servicios Rápidos arranca octubre de 2026 con un piso salarial de $997.033 mensuales y puede llegar a cobrar $1.863.345 en el básico convencional, según la escala salarial del Convenio Colectivo de Trabajo 329/2000, la paritaria que rige para los trabajadores de las cadenas de comida rápida en la Argentina.

En la cima de la pirámide se ubican los maestro pastelero, maestro heladero, cocinero y maestro pizzero, los cuatro con un sueldo básico de $1.863.345. Más abajo aparecen el maestro facturero, el oficial pastelero y el rotisero fiambrero, con $1.498.412; después se escalonan el oficial y líder de mantenimiento, el minutero y el parrillero, con $1.311.043; el sandwichero, el empleado administrativo y el dependiente de mostrador, con $1.246.146; el ayudante de mantenimiento y el empanadero, con $1.245.100; el ayudante pastelero, el dependiente de helados, el cafetero y el auxiliar administrativo, con $1.195.522; y, en el escalón más bajo, el sereno, el lavacopas y el peón de limpieza, carga y descarga, con $1.163.517. El aprendiz menor de 18 años parte de los $997.033.

Los adicionales que pueden engordar el sueldo

Sobre esos básicos se montan una serie de adicionales que el convenio fija como obligatorios y que, en la práctica, definen el sueldo de bolsillo de cada trabajador. El premio por concurrencia paga un 14% de la remuneración nominal bruta mensual a quien complete la totalidad de las jornadas asignadas sin faltas injustificadas, un mecanismo que las empresas suelen utilizar como incentivo a la asistencia perfecta.

La antigüedad aporta un 1% del básico de la categoría por cada año de servicio en la misma empresa, y empieza a contarse a partir de los dos años de relación laboral. Quienes trabajan entre las 21 y las 6 perciben un adicional de $685,60 por hora más un componente no remunerativo de $50,73, también por hora, de acuerdo con la planilla salarial de octubre.

A la grilla convencional se suma el plus por zona fría: en Río Negro y en Neuquén el suplemento alcanza los $134.690,57 mensuales, más $5.306,81 de carácter no remunerativo, mientras que en Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y en las islas del Atlántico Sur el adicional se fija en el 40% del básico de la categoría, un porcentaje que puede llevar el haber final muy por encima del piso de la escala.

Por qué el básico no es el sueldo final

Desde la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) aclararon que los valores difundidos son básicos convencionales y que el salario de bolsillo puede variar de manera significativa según la antigüedad, el horario efectivamente trabajado y la provincia donde se preste el servicio. Una cajera o un dependiente de mostrador que haga jornada nocturna y trabaje en Ushuaia, por caso, puede terminar percibiendo un monto muy distinto al de un compañero con igual categoría pero en una ciudad sin zona fría y con horario diurno.

En la comparación con la campaña anterior, la escala de octubre de 2026 refleja una actualización que se negocia de forma periódica entre el sindicato y las cámaras empresarias del sector dentro de la paritaria mercantil. Fuentes del gremio detallaron que, como ocurre en cada tramo de revisión, los nuevos básicos buscan recomponer el poder adquisitivo frente a la inflación y, al mismo tiempo, mantener la estructura de adicionales como herramienta de protección del salario real.

Para tomar dimensión regional, la diferencia con Bolivia aparece como otro punto de referencia habitual entre los analistas del mercado laboral de comida rápida: un maestro pastelero del convenio argentino percibe en dólares, al tipo de cambio paralelo, varios múltiplos del ingreso que cobra un cocinero en la ciudad fronteriza de La Quiaca, según cálculos que suele difundir la consultora Análisis del Sur, que sigue la evolución del empleo gastronómico en la región andina.

En definitiva, la paritaria de los Servicios Rápidos vuelve a dejar una fotografía de dos puntas: un piso de casi un millón de pesos para los aprendices y los puestos de menor calificación, y un techo de $1.863.345 para los oficios más calificados, con la posibilidad de estirar el ingreso de bolsillo a través del presentismo, la antigüedad, la nocturnidad y los suplementos por zona fría, que en la Patagonia pueden representar un salto de hasta 40% sobre el básico de la categoría.

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Paula CondoríEconomía y producción

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