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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Call of Duty: Modern Warfare 4 se prepara para una guerra de extracción con Hajin como nuevo escenario

Activision e Infinity Ward adelantaron cómo funcionará DMZ, la modalidad de extracción que debutará el 23 de octubre de 2026 con un mapa de más de 60 puntos de interés, progresión propia y una base operativa que se irá ampliando a fuerza de sobrevivir y volver con botín.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 10 d
Call of Duty: Modern Warfare 4 se prepara para una guerra de extracción con Hajin como nuevo escenario

A quien le guste el dicho “no todo lo que brilla es oro, pero algo queda”, este apartado de Call of Duty: Modern Warfare 4 le va a sonar familiar. La nueva entrega que Activision e Infinity Ward tienen en carpeta llega con una modalidad de extracción bautizada DMZ, y la dinámica es tan simple como tensa: entrar, juntar materiales, cumplir objetivos y salir con vida antes de que el mapa, los rivales y el propio reloj terminen cobrándose lo que uno intentó llevarse. El lanzamiento está previsto para el 23 de octubre de 2026, así que todavía hay tiempo para ir afinando los dedos, aunque conviene ir entendiendo cómo se juega, porque no es el clásico deathmatch de siempre.

La idea central de DMZ es que cada despliegue funcione como una pequeña historia de supervivencia. Los jugadores ingresan al terreno con un equipamiento inicial, se cruzan con otros operadores y con enemigos controlados por inteligencia artificial, y deben resolver misiones, hacerse de recursos y encontrar la manera de evacuar antes de que todo se complique. Si logran volver a la base con el botín, lo conservan; si no, pierden lo que llevaban encima y arrancan otra vez desde cero. Esa tensión permanente es, a fin de cuentas, la materia prima de cualquier experiencia de extracción, y la propuesta parece querer llevarla al límite en cada partida.

La base operativa: el verdadero segundo jugador

Antes de saltar a Hajin, el mapa principal que tendrá más de 60 puntos de interés repartidos entre las dos Coreas, cada jugador deberá pasar por la Base de Operaciones Avanzada, conocida por la sigla FOB. Allí se prepara la incursión y se administra a los operadores, que cuentan con rasgos mejorables y un historial de misiones que va moldeando su perfil con el correr de las partidas. Desde el principio estarán habilitados el almacén, el armamento, las órdenes de DMZ, los kits de supervivencia y una galería de tiro con blancos ubicados a más de 100 metros, una suerte de gimnasio para no perder la puntería entre misión y misión.

A medida que el jugador progrese en los niveles 1 a 70 de la progresión propia de DMZ, irán apareciendo nuevas estaciones. Entre las más esperadas aparecen una impresora 3D para fabricar equipo, un vendedor cuyo inventario cambia todos los días, y el Armero, que acepta Dinero DMZ o Manuales de Armas como moneda de cambio. También se podrán desbloquear espacios para gestionar a los operadores y, sobre todo, para contratar jefes que cumplen un papel clave cuando uno vuelve con un buen cargamento: defender la base, vigilar los perímetros y evitar que el botín se pierda.

Hajin, el mapa donde la amenaza se mueve sola

El terreno de juego merece un capítulo aparte. Hajin no es un escenario decorativo: es un ecosistema que reacciona. En sus más de 60 puntos de interés habrá prisiones, bases aéreas y hasta un centro nuclear con riesgo radiológico, lo que obliga a pensar dónde se pisa y durante cuánto tiempo. Para moverse, los jugadores podrán usar vehículos terrestres, helicópteros, transportes acuáticos y hasta trenes, una variedad que habla de un diseño pensado para que nadie se sienta encerrado en un mismo rincón durante toda la partida.

La amenaza será dinámica, y eso cambia la forma de jugar. Dependiendo del nivel de la incursión, pueden aparecer desde tropas de infantería ligera hasta escuadrones de caza con armamento pesado, de modo que la paciencia y la lectura del mapa valen tanto como la puntería. Habrá llaves ocultas, accesos subterráneos y jefes itinerantes como Colossus y Deathstalker, que prometen ser los encuentros más codiciados porque su derrota puede dejar en el inventario materiales de fabricación y botín de alto valor. Cada despliegue cerrará con un Reporte de Acción que funcionará como una evaluación final: mejor desempeño, mejor progresión, mejores chances de mejorar la base.

Plataformas y preventa, lo que hay que tener en cuenta

En lo que respecta a la llegada a las pantallas, el juego estará disponible en PC mediante Xbox en PC, Battle.net y Steam, además de las consolas PS5 y Xbox Series X/S, una decisión que mantiene la estrategia de la franquicia de no dejar afuera a ninguna comunidad. Quienes quieran irse armando el paladar antes del lanzamiento oficial podrán comprar por anticipado las ediciones digitales Estándar o Bóveda y acceso anticipado a la campaña desde el 16 de octubre de 2026, lo que sirve para tomarle el pulso a la historia principal antes de meterse de lleno en la modalidad de extracción.

En lo personal, y sin todavía haber tocado el pad, la propuesta me deja una sensación rara: una mezcla de entusiasmo y de respeto. Entusiasmo porque la idea de combinar exploración, extracción y construcción progresiva de una base tiene esa aroma a campaña larga, de esas que uno empieza un domingo y no larga hasta bien entrada la semana. Respeto porque el formato es exigente: quien no planifique, quien se obsesione con el botín y descuide la retirada, se va a quedar con las manos vacías más de una vez. Y en DMZ, quedarse con las manos vacías no es un detalle menor: significa volver a empezar, sin el material, sin el arma recién conseguida, con la base esperando y la lista de tareas pendientes. Así que ya sabemos: a preparar el equipo, a estudiar el mapa y, sobre todo, a tener claro cuándo conviene guardar el botín y cuándo conviene salir corriendo. Que en Hajin, quedarse es el lujo más caro que uno se puede dar.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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