Auradou y Jegou, sobreseídos definitivamente: la Corte de Mendoza cerró una causa que dejó más preguntas que respuestas
La Suprema Corte provincial rechazó el recurso de la querella y confirmó la absolución de los dos rugbiers franceses denunciados por abuso sexual en julio de 2024. El abogado defensor ya anuncia acciones contra la denunciante y su letrada.
Hubo una época, no tan lejana, en la que cualquier denuncia por abuso sexual en el marco de un encuentro deportivo internacional se transformaba en un juicio mediático paralelo al judicial. La causa de los rugbiers franceses Hugo Auradou y Oscar Jegou recorrió ese camino: detención casi inmediata, exposición mundial, presunción de culpabilidad instalada en la opinión pública durante semanas y, finalmente, un desenlace judicial que dejó sin sustento la hipótesis acusatoria. La Suprema Corte de Justicia de Mendoza acaba de confirmarlo de manera definitiva.
Digámoslo claro: la decisión del máximo tribunal mendocino, con la firma de Dalmiro Garay Cueli, Norma Llatser y José Valerio, no hace otra cosa que convalidar lo que las instancias inferiores ya habían señalado. No hubo arbitrariedad en la valoración de la prueba; no se omitió ningún elemento probatorio relevante; los testigos que tuvieron contacto con la denunciante antes, durante e inmediatamente después del hecho no aportaron nada que sostuviera su versión.
Un proceso que atravesó tres instancias
La cronología es útil para entender la dimensión del caso. El 8 de julio de 2024, horas después del test match entre Francia y Argentina disputado en Mendoza, una mujer que había conocido a ambos deportistas en un boliche los denunció por abuso sexual. Auradou y Jegou estuvieron privados de su libertad durante casi un mes, hasta que la Justicia les permitió regresar a Francia. En diciembre de ese año, la jueza de Garantías Elenora Arenas dictó el sobreseimiento. La querella apeló, y en febrero de 2025 el Tribunal Penal Colegiado N° 1 de la Primera Circunscripción confirmó la absolución al considerar que la evidencia fílmica, los testimonios, los peritajes médicos y psicológicos y los propios mensajes de la denunciante en las horas y días posteriores desbarataban la acusación. Ahora la Corte cerró el circuito.
“Los rugbiers han recuperado su prestigio. La mentira no puede ser gratis. La denunciante y su abogada responderán cada una por sus mentiras y mala praxis profesional.”Rafael Cúneo Libarona, abogado de los deportistas
Lo que viene y lo que debería pasar
La defensa anunció acciones legales contra la denunciante y su representante. Es una decisión que excede lo simbólico: implica poner en juego, en sede civil, lo que el proceso penal ya no pudo sostener. Mientras tanto, el caso deja sobre la mesa una discusión de fondo que las instituciones mendocinas no han querido abordar: cuál es el costo institucional, económico y humano de sostener una acusación durante casi un año cuando la prueba objetiva no la respalda.
- Reconstruir con seriedad los protocolos de actuación del Ministerio Público Fiscal en causas con alto impacto mediático, para evitar que la denuncia funcione como pena anticipada.
- Evaluar la responsabilidad disciplinaria de la letrada de la querella si se acreditan las irregularidades denunciadas por la defensa.
- Acompañar a los denunciantes que sí tienen objetiva: este caso no puede usarse como excusa para descreer de testimonios legítimos.
- Garantizar que los deportistas puedan retomar su carrera sin el estigma que dejó la exposición pública, y reparar lo que la Justicia no repone.
